viernes, 22 de noviembre de 2013

Más de Kraków!

Otra vez estoy por acá para contarles un poquito más de Cracovia. Tuve la ocasión de volver a esta ciudad cuando vino mi novio a visitarme a finales de octubre; y la verdad es que tenías muchas ganas de volver porque en la primera visita no tuvimos mucho tiempo para visitarlo todo; como recordarán de la entrada Papeleo, Cracovia y otros que haceres sólo vimos el Castillo de Wawel.
Esta vez estuvimos dos días en Cracovia y esto es lo que vimos:

Evidentemente fuimos al Castillo, para que él lo viera. La verdad es que nos tocó un día muy soleado y sacamos unas fotos muy buenas. Nuestro hostal se encontraba muy cerca del centro y teníamos fácil acceso (10min andando). 

 Un poco más lejos nos quedaba el Barrio Judío. El origen del distrito se remonta al siglo XIV, cuando el rey Casimiro construyó una pequeña ciudad junto a las murallas del Castillo de Wawel, a la que llamaría Kazimierz y que sería independiente de la ciudad de Cracovia.
En Marzo de 1941 las SS nazis ya habían vaciado el distrito y deportado a más de 60.000 judíos a diferentes campos de concentración como el cercano campo de Auschwitz aunque muchos de ellos sólo cruzaron el río Vístula hasta el vecino distrito de Podgorze.
Del gueto que se levantó en esta zona de la ciudad sólo quedan algunos restos del muro que lo rodeaba y La Fábrica de Schindler (en donde se filmaron secuencias de la oscarizada película "La lista de Schindler") y en donde hoy en día se encuentra el museo Oskar Schindler.
Afiliado del Partido Nazi en busca de oportunidades de negocio, Oskar Schindler fue un hábil hombre de negocios que fue reclutado por las SS como informante, algo que le permitió crear un vínculo con las altas esferas nazis.
Durante la invasión de Polonia Schindler adquirió una fábrica de ollas conocida como Deutsche Emaillewaren-Fabrik en la que decidió producir utensilios de campaña. Debido a que la mano de obra alemana era demasiado cara, decidió seleccionar a sus trabajadores entre los judíos que se encontraban en el campo de trabajo de Plaszow.
A medida que conocía más detalles sobre el atroz modo en el que los nazis trataban a los judíos, Schindler comenzó a tomar conciencia y negoció para que sus trabajadores pudieran mantenerse alejados de Plaszow dándoles cobijo en la fábrica.
Llegó un momento en el que la fabricación de ollas dejó de ser rentable, por lo que comenzó la construcción de cápsulas de proyectiles para lo cual dio órdenes de que una parte de ellos fueran defectuosos.
Schindler logró proteger a los trabajadores de su fábrica para que no acabaran en los campos de exterminio, salvando a más de 1.200 personas.

Un museo importante al que ir es La Farmacia del Águila, que tuvo un papel esencial en el gueto de Cracovia y fue una tabla de salvación para numerosos judíos. Cuando los alemanes establecieron el gueto en Podgorze recomendaron a los polacos que abandonaran la zona. El dueño de esta farmacia, a pesar de que le ofrecieron otros locales en diferentes zonas de la ciudad, decidió quedarse.
La farmacia se convirtió en un lugar clave en el gueto, en el que los habitantes encontraban ayuda médica y un espacio de confianza en el que podían reunirse y esconderse de la dura realidad.
La historia de la farmacia está llena de recuerdos en los que con tintes para el cabello lograban salvar a los más mayores y con sedantes ayudaban a los más pequeños a ocultarse. La farmacia sobrevivió a la guerra y en 1967 cerró hasta que años más tarde se convirtió en un museo cargado de historias.
En las instalaciones se ubica una exposición permanente en la que se muestra la aniquilación que sufrieron los judíos y el importante papel que tuvo la farmacia en el gueto.

**Cuando fuimos era 1 de noviembre, festivo nacional por el día de todos los santos y tanto la Fábrica de Schindler como la Farmacia estaban cerradas. **

Destacar también la Plaza Bohaterów, plaza principal del gueto y donde se seleccionaba a los judíos que iban a ser transportados al campo de concentración. En esta plaza se encuentra el monumento de las sillas, un homenaje de Roman Polanski para recordar a los judíos que tuvieron que irse de sus casas con sus pertenencias a cuestas.


Nosotros no tuvimos más tiempo, pero si a alguien le interesa, en el Barrio Judío hay varias sinagogas que pueden visitar:  Sinagoga Vieja (stara), La Sinagoga de Isaac, y la Sinagoga Alta. 

Volviendo al centro de la ciudad visitamos la Iglesia de Santa María, La puerta de San Floriano,  la Torre del ayuntamiento, y la fortaleza Barbican.


Nuestro segundo día en Cracovia lo aprovechamos para visitar Auschwitz. Ir desde Cracovia es muy fácil; nosotros fuimos en autobús, que sale desde la estación de Buses- Krakow Glowny,con la compañia PKSIS destino Oświęcim. Es un trayecto de casi 2hrs y el billete de ida y vuelta sale 27zl (7€ approx.) Más info: http://www.visitauschwitz.eu/index.php?lang=es 
Nosotros planeamos nuestra visitar para las 12.30hrs puesto que a esa hora había un "tour" en español. Desde la página del museo se puede ver los distintos grupos en varios idiomas y las horas, para aquellos que quieren unirse a un grupo: http://en.auschwitz.org/z/index.php?option=com_content&task=view&id=63&Itemid=1 . La entrada de estudiante fue de 30zl; para los no estudiantes 40zl. La entrada incluye la visita de 4hrs a Auschwitz I, Auschwitz II-Birkenau, los auriculares, y el bus desde Auschwitz I a Auschwitz II-Birkenau 
Qué decir de esta experiencia? La verdad que es un lugar que hay que visitar y que invita a la reflexión. Sinceramente fue una nueva experiencia para nosotros, que sin duda no olvidaremos. Como bien dijo nuestra guía al final del tour: la razón por la que hay que ir es para recordar a aquellos que por desgracia perdieron la vida allí y que lo que pasó no quede en el olvido...para que no se vuelva a repetir. 

Pues está aquí nuestra visita a Kraków. Dejo pendiente la visita a Wrocław, ciudad que me encantó y que en una semana volveré. 

Besitos desde Polonia a todos los que leen esto.



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